Programa de farmacéuticos de enlace en el Servicio de Medicina Interna del Hospital Royo Villanova

Oihana Horna1, Juan Carlos Ferrando Vela2.
1Farmacéutico de enlace. Hospital Royo Villanova. Zaragoza.
2Jefe de Servicio. Medicina Interna. Hospital Royo Villanova. Zaragoza.

INTRODUCCIÓN

Durante el proceso farmacoterapéutico de los pacientes pueden aparecer diversos problemas relacionados con los medicamentos (PRM), algunos inherentes al propio medicamento y otros debidos a la forma en que estos son seleccionados, prescritos, indicados, dispensados, administrados y monitorizados por los profesionales de la salud. Suponen un auténtico problema de Salud Pública, de manera que la consecución de un uso seguro de los medicamentos y una optimización en la utilización de los recursos es objetivo prioritario de las diferentes instituciones sanitarias.

El programa de Farmacéuticos de Enlace comienza en Aragón en el año 2006, como parte de un programa de Uso Racional del Medicamento. Se plantea la integración del farmacéutico, especialista en Farmacia Hospitalaria, en los Servicios Médicos, con el objetivo de apoyar al facultativo en áreas relacionadas con la farmacoterapia, realizando así actividades que favorezcan un uso seguro y eficiente del medicamento.

Actualmente los Farmacéuticos de Enlace colaboran en Aragón con tres Servicios de Medicina Interna y un Servicio de Neumología.

ATENCIÓN FARMACÉUTICA AL PACIENTE HOSPITALIZADO

1.- CONCILIACIÓN DE LA MEDICACIÓN AL INGRESO HOSPITALARIO

La implantación de Farmacéuticos de Enlace en Aragón pretende, entre otras cosas,  evitar los PRM que se producen en la transmisión de la información farmacoterapéutica entre los diferentes niveles asistenciales mediante el proceso denominado conciliación de la medicación. La conciliación se define como el proceso formal de valorar el listado completo y exacto de la medicación previa del paciente conjuntamente con la prescripción farmacoterapéutica después de la transición asistencial1, es decir, conocer exactamente la medicación que el paciente estaba tomado antes de cualquier cambio asistencial, por ejemplo un ingreso hospitalario. Este conocimiento de la medicación real del paciente adquiere especial importancia y supone un importante problema en los ingresos hospitalarios de los pacientes ancianos, sobre todo aquellos pluripatológicos y polimedicados, que habitualmente son atendidos por los Servicios de Medicina Interna. 

El 25% de los errores de medicación en pacientes hospitalizados son debidos a una incorrecta conciliación de la medicación al ingreso2.

Los programas de conciliación de la medicación han demostrado que son una estrategia útil y capaz de reducir los errores de conciliación1,3. Estos programas reducen los errores de conciliación de la medicación en un 42-90%1.

La importancia de establecer programas de conciliación de la medicación, comenzó fundamentalmente en el año 2003 cuando la Joint Commission planteó por primera vez el incluir la conciliación de la medicación entre los objetivos para mejorar la seguridad de los pacientes. En julio de 2004, anunció mediante la National Patient Safety Goals que, a partir de enero del año 2006, todas las organizaciones sanitarias acreditadas por este organismo debían tener desarrollados procedimientos para garantizar una conciliación adecuada de la medicación cuando el paciente tenía un cambio de responsable. Posteriormente, la World Health Organization (WHO) estableció que una de las soluciones para asegurar la seguridad de los pacientes debería ser garantizar la exactitud de la medicación en los procesos de transición asistencial, y lo definió como una acción a realizar en una primera fase entre los años 2006-20084

La Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria ha desarrollado el proyecto denominado 2020 donde se indican una serie de objetivos para lograr el uso seguro y adecuado del medicamento en los hospitales españoles ha desarrollar hasta ese año. En dicho proyecto se incluye que en el 80% de los hospitales, el servicio de farmacia participará activamente en el desarrollo e implantación de un procedimiento normalizado de conciliación de la medicación habitual del paciente en el momento del ingreso como al alta. 

En España se han publicado diversos estudios sobre conciliación de la medicación, detectándose que la metodología empleada es distinta, las variables que se presentan varían, incluso los conceptos no están claros. Así, en el año 2009 y avalado por la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria se publicó el Documento de consenso en terminología y clasificación de los programas de Conciliación de la Medicación. El objetivo de este documento es elaborar una terminología y una clasificación común para el estudio de los errores de conciliación de la medicación, que sea aplicable en nuestro medio y que permita estandarizar y unificar las variables, así como establecer unos indicadores comunes de calidad y de cobertura de los programas de conciliación en los centros sanitarios5.

Debido a que los recursos y la metodología de trabajo son distintos en los diferentes centros sanitarios, no es fácil homogeneizar el método de realización de la conciliación, de manera, que cada centro establece el circuito mas práctico y útil en cada caso. Por lo general, se establece una población diana a la cual irá dirigida el programa de conciliación, en nuestro caso se analizan diariamente los pacientes mayores de 65 años que ingresan en una planta de Medicina Interna.

La responsabilidad del proceso es compartida, de manera que la atención en este sentido es óptima cuando se realiza de manera multidisciplinar, implicando al farmacéutico de manera muy importante1,2,4,5. En nuestro caso, el médico que realiza el ingreso hospitalario elabora un primer listado de medicación habitual domiciliaria y, posteriormente, el farmacéutico de enlace la revisa, comparándola con los medicamentos obtenidos de la base de datos de facturación de recetas, tratando de resolver las discrepancias que se produzcan o cumplimentando la información. Además de las diferentes bases de datos de las que disponga el centro, incluida la base de datos de facturación de recetas a la cual el farmacéutico accede obteniendo una información muy útil y fiable, la información se obtiene de los propios pacientes, de sus cuidadores, de las residencias de ancianos...     

El acceso a la historia clínica permite, además, profundizar en la adecuación del tratamiento domiciliario e incluir esta información en la historia clínica actual del paciente para su posterior análisis por el médico responsable. La información a aportar actualmente es totalmente libre y activa, por ejemplo:

  • Alertas de seguridad publicadas por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) implicadas en el caso a estudio, así como contraindicaciones o precauciones. Por ejemplo, se han detectado casos de pacientes con cilostazol con patología cardíaca en donde se han realizado notificaciones de sospechas de reacciones adversas al Centro Autonómico de Farmacovigilancia, por considerarlo posible causante o agravante de la misma ó se ha retirado en casos de pacientes con patología cardiaca que ingresan por otros motivos.
  • Interacciones: la base de datos de medicamentos del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos permite analizar las interacciones potenciales entre los distintos medicamentos, indicando la importancia de las mismas y las medidas a tomar. Únicamente las interacciones clínicamente significativas se incluyen en la historia clínica. Por ejemplo, se han detectado múltiples casos de pacientes en tratamiento con clopidogrel y omeprazol, combinación actualmente contraindicada.

2.- Conciliación e información farmacotérapeutica, oral y escrita, al alta hospitalaria

Se compara la medicación prescrita al alta con la registrada en el ingreso y se proporciona información farmacoterapéutica al alta hospitalaria, oral y escrita, al paciente, con los siguientes objetivos:

  • Favorecer el correcto cumplimiento farmacológico de los pacientes.
  • Favorecer la adherencia al tratamiento.
  • Resolver dudas respecto a la medicación al alta de los pacientes.
  • Facilitar un informe completo de la medicación del paciente para posteriores profesionales sanitarios. 

Se consideran susceptibles de información farmacoterapéutica al alta, principalmente los pacientes pertenecientes al Servicio de Medicina Interna con más de 5 medicamentos al alta, fundamentalmente aquellos con edad superior a 65 años, que no residan en residencia.

El farmacéutico de enlace explica al paciente o cuidador la medicación prescrita al alta hospitalaria, entregándole una planificación gráfica, elaborado con el programa informático Infowin®, donde se incluyen las carátulas de los medicamentos, la dosis, el horario y una explicación breve, clara y concisa de la forma en la que debe tomar la medicación u otra información que se considere de interés. En la figura 1 se muestra un ejemplo de un informe.

Ejemplo de informe.
Ejemplo de informe.

3.- Dispensación de tratamientos finitos al alta hospitalaria

Denominamos tratamiento finito a aquel que presenta al alta una fecha fin próxima, en nuestro caso, hasta un mes. La dispensación de tratamientos finitos en el momento del alta, tales como antibióticos, corticoides, heparinas etc, cumple una doble finalidad: 

  • Se dispensa el número exacto de dosis necesarias para completar el tratamiento, evitando que el paciente acumule medicamentos en casa con el riesgo de posterior automedicación.
  • Ahorro económico, ya que se eliminan las unidades no utilizadas de envases comerciales y además las unidades dispensadas del stock hospitalario se adquieren a menor precio que las obtenidas por receta. 

Esta actividad se está llevando a cabo en 4 servicios de hospitalización de 3 hospitales y en 2012 supuso un ahorro de aproximadamente 24.000 euros.   

Además, también se dispensa medicación para unos pocos días en el caso de que se inicien en el hospital medicamentos que requieran para su posterior dispensación en la oficina de farmacia visado de inspección, con el objetivo de garantizar la continuidad del tratamiento.

4.- PROYECTOS DE MEJORA DE LA UTILIZACIÓN Y EFICIENCIA DE LOS MEDICAMENTOS

Además de de llevar a cabo las actividades anteriormente mencionadas, la integración del farmacéutico en las unidades de hospitalización permite implantar y desarrollar otros proyectos para mejorar la farmacoterapia en distintos puntos del ingreso hospitalario.

4.1 Detección de medicamentos inapropiados y de utilidad terapéutica baja en el paciente anciano:

* Detección de medicamentos inapropiados, en el paciente anciano:

Las personas mayores, aquellas con edad igual o superior a 65 años, son un grupo heterogéneo de pacientes, en el que a menudo coexisten múltiples enfermedades para las que se prescribe un elevado número de medicamentos, con el riesgo consiguiente de reacciones adversas a medicamentos e interacciones farmacológicas. Este riesgo aumenta con la edad, como consecuencia de los cambios fisiológicos del envejecimiento, los cambios en el comportamiento farmacocinético y farmacodinámico de los medicamentos, y la influencia de las enfermedades, los problemas funcionales y los aspectos sociales6.

Partiendo de esta premisa, en nuestro hospital se decidió hacer una revisión sobre el problema, desarrollando un proyecto de detección, análisis y seguimiento de la prescripción de medicamentos inapropiados, para aplicar después a los tratamientos domiciliarios de los pacientes que ingresan en la planta de Medicina Interna, aprovechando el proceso de revisión de estos tratamientos para su conciliación.

Se han desarrollado varias herramientas para llevar a cabo esta actividad. Clásicamente, se han utilizado los Criterios de Beers. Estos criterios se desarrollaron en Estados Unidos, siendo su última actualización del año 20037. Debido a que se han desarrollado en un sistema sanitario diferente, existe cierta controversia de su aplicabilidad en Europa. Así, se revisó el citado listado con el objetivo de realizar un listado práctico de medicamentos inapropiados útiles en nuestro servicio. Estos medicamentos no se relacionan con los diagnósticos o con las condiciones del paciente. En el listado práctico consensuado elaborado se incluyeron los fármacos que se indican en la siguiente tabla 1. 

Tabla 1: listado práctico consensuado de medicamentos potencialmente inapropiados a partir de los Criterios de Beers.
Fármacos Motivo
Indometacina Por su mayor toxicidad en ancianos, no se recomiendan tratamientos superiores a una semana, utilizando además dosis inferiores a las del adulto joven.
Relajantes musculares y antiespasmódicos: Metocarbamol, ciclobenzaprina, oxibutinina. Efectos anticolinérgicos, sedación, debilidad y cuestionable efectividad.
Añadimos baclofeno. Mayor riesgo de manifestaciones neurotóxicas en el anciano. Debe suspenderse gradualmente.
Añadimos tizanidina. Presenta un aclaramiento muy inferior en el anciano.
Añadimos fesoterodina, solifenacina y tolterodina. Por similitud con oxibutinina.
Benzodiazepinas de larga duración de acción: Flurazepam, clobazam, clorazepato, clordiazepóxido, diazepam, halazepam, pinazepam. Riesgo de sedación prolongada, caídas y fracturas.
Benzodiazepinas de duración de acción corta e intermedia a dosis altas: lorazepam>3mg, alprazolam>2mg, triazolam>0.25mg. Riesgo de sedación prolongada, caídas y fracturas.
Antidepresivos tricíclicos: amitriptilina, clomipramina, dosulepina, doxepina, imipramina, nortriptilina, trimipramina. Efectos anticolinérgicos y sedación.  
Sulfonilureas de acción larga: clorpropamida. Añadimos glibenclamida. Mayor riesgo de hipoglucemia.
Dicicloverina. Anticolinérgico y efectividad incierta. Debe evitarse, sobre todo, su uso prolongado.
Antihistamínicos: dexclorfeniramina, difenhidramina, hidroxizina. Añadimos tietilperazina. Efectos anticolinérgicos.
Alcaloides del cornezuelo. No han demostrado su efectividad a las dosis utilizadas.
Ticlopidina Existen alternativas más seguras y efectivas.
Antiinflamatorios no esteroideos de vida media larga, a dosis plenas o de larga duración. Riesgo potencial de producir hemorragia gastrointestinal, fallo renal, aumento de la presión arterial e insuficiencia cardiaca.
Uso prolongado de laxantes estimulantes excepto en presencia de analgésicos opiaceos: bisacodilo, cascara sagrada. Añadimos picosulfato sódico y senósidos. Pueden aumentar la disfunción intestinal. Pueden exacerbar debilidad, descoordinación e hipotensión ortostática como resultado de la pérdida electrolítica.
Nifedipino de liberación rápida. Hipotensión y estreñimiento.
Cimetidina Efectos adversos del sistema nervioso central como confusión.

Posteriormente a los Criterios de Beers, se han elaborado los Criterios STOPP/START6, desarrollados en Irlanda, donde los fármacos se clasifican por sistemas fisiológicos y se relacionan con diagnósticos o situaciones concretas del paciente. Los criterios STOPP permiten analizar fármacos por ser potencialmente inapropiados y los START, no analizados en nuestro caso, permiten la detección de aquellos medicamentos que deberían prescribirse ante un diagnóstico concreto.

* Detección de medicamentos de utilidad terapéutica baja

Se consideran medicamentos de utilidad terapéutica baja (UTB) aquellos medicamentos en que concurre alguna de las siguientes circunstancias8:

  • No se encuentra probada su utilidad terapéutica a través de estudios clínicos realizados en condiciones adecuadas.
  • Insuficiente relación beneficio-riesgo.
  • Asociaciones no recomendadas, considerando como tales aquellas en que la combinación de dos o más fármacos no aporta ninguna ventaja frente a la administración de los medicamentos por separado o bien aquellas que lleven incorporado algún medicamento de baja utilidad terapéutica.

Relacionado con el apartado anterior y aprovechando igualmente el proceso de revisión del tratamiento domiciliario para la conciliación en el paciente anciano, se revisan los medicamentos considerados de utilidad terapéutica baja para detectarlos al ingreso, analizarlos y evitar su uso.

Se elaboró un circuito de detección y análisis, tanto para los medicamentos inapropiados en el anciano como para los de utilidad terapéutica baja, siendo decisión del médico responsable del paciente la continuidad, cambio o suspensión de los mismos. Con el objetivo de obtener datos sobre este procedimiento, se registraron durante un periodo de tiempo, los medicamentos a analizar, así como la decisión del médico responsable al alta. Además se realizó posteriormente una estimación de la continuidad de la decisión, en atención primaria, mediante la base de datos de facturación de recetas del Sistema Sanitario de Aragón. El estudio realizado mostró los siguientes resultados: se han registrado 371 ingresos revisados, de los cuales 78 (21%), con una edad media de 82 años (65-95), presentan uno o varios medicamentos a analizar. 30 son hombres (38,5%) y 48 (61.5%) mujeres. Se detectan 98 medicamentos inapropiados de los cuales 67 (55,4%) se han considerado UTB, 30 (24,8%) cumplían criterios STOPP y 24 (19,8%) criterios de Beers. Los medicamentos se clasifican de la siguiente manera: antivaricosos sistémicos y vasoprotectores generales 21 (21,4%), vasodilatadores cerebrales y periféricos 18 (18,4%), asociaciones antianémicas sin hierro 10 (10,2%), nootropos 7 (7,1%), AINES 5 (5,1%), antidepresivos tricíclicos 5 (5,1%), diuréticos de asa 4 (4,1%), benzodiazepinas de vida media larga 4 (4,1%), asociaciones de antipsicóticos+ansiolíticos±antidepresivos 4 (4,1%), condroitin sulfato/glucosamina 3 (3,1%), colchicina+dicicloverina 2 (2%), antiagregantes plaquetarios 2 (2%), hipoglucemiantes de vida media larga 2 (2%), cleboprida+simeticona 2 (2%), beta-bloqueantes no cardio selectivos 2 (2%), tiazolidindionas 1 (1%), N-acetilcisteina 1 (1%), antihistamínicos H1 1 (1%), ácido dimecrótico 1 (1%), fitoterapia en hiperplasia benigna de próstata 1 (1%), antiespasmódicos de vías urinarias 1 (1%) y corticoides 1 (1%). Se han suspendido ó modificado al alta 56 (57,1%), se han mantenido 28 (28,6%), han fallecido o se han trasladado 10 (10,2%) y no se obtiene información en 4 (4,1%). El ahorro estimado, en nuestra muestra de pacientes, en caso de que el paciente hubiera continuado con el tratamiento un año, ha sido de 5715 euros. Se ha estimado una continuidad en atención primaria de un 60,9% (28 de 46), 15 intervenciones (32,6%) no se mantienen en el tiempo y en 3 (6,5%) no se ha obtenido la información buscada.

4.2 Implementación de un protocolo de terapia secuencial precoz

Con el objetivo de disminuir los riesgos y los costes asociados a la terapia intravenosa, se determinó la necesidad de estudiar la práctica de la terapia secuencial en la planta de Medicina Interna. Numerosos estudios han demostrado las ventajas de los programas de conversión de tratamiento intravenoso a oral o terapia secuencial (TS), sobre todo, aquellos que se realizan de manera multidisciplinar, junto con enfermería y farmacia. Una correcta terapia secuencial conlleva una reducción de los efectos secundarios y de las complicaciones de la terapia parenteral, así como una disminución de la estancia hospitalaria y de los costes económicos.

El programa de terapia secuencial se inició en el 2008, en los comienzos del programa de farmacéuticos de enlace, y se realizó un seguimiento a lo largo de dos años. Inicialmente, se llevó a cabo una revisión bibliográfica del tema para posteriormente analizar los pacientes ingresados un día al azar en la planta de Medicina Interna con el fin de conocer la situación de la terapia intravenosa antibiótica y de los inhibidores de la bomba de protones (IBP). De los 56 pacientes ingresados, 31 estaban en tratamiento con antibióticos parenterales y 11 eran susceptibles de TS precoz. En la mayoría de ellos (7 pacientes), esta conversión se realizó de forma correcta y en 4 pacientes el tratamiento parenteral se podría haber sustituido por la vía oral de 1 a 3 días antes. Respecto a los inhibidores de la bomba de protones, 20 pacientes estaban en tratamiento con IBP y 11 eran susceptibles de TS, realizándose correctamente la conversión en 3 de ellos y prolongándose en 8 pacientes la vía intravenosa sin indicación para ello. Posteriormente, se llevaron a cabo reuniones con los facultativos de Medicina Interna, así como con el equipo de enfermería, para concienciar de los beneficios de llevar a cabo correctamente este programa. Además, se colocaron carteles informativos y recordatorios en los controles de enfermería implicados.

En el último análisis realizado a finales de 2010 se estudiaron 29 pacientes ingresados, 19 corresponden a inhibidores de la bomba de protones y 10 a antibióticos. Se consideró que no se había llevado a cabo correctamente la TS en 5 casos (17,2% del total), todas correspondientes a inhibidores de la bomba de protones, el 26,3% del total de tratamientos valorables con inhibidores de la bomba de protones.

En el caso de los antibióticos los 10 casos valorados se consideraron correctos.

Mediante este proyecto, se ha conseguido normalizar esta actitud y a día de hoy continúa vigente la concienciación entre los profesionales sanitarios implicados, aplicándose el protocolo en la práctica habitual diaria.       

4.3.- Mejora del cumplimiento terapéutico en ancianos polimedicados. Administración de sistemas de dispensación personalizados de medicamentos al alta hospitalaria:

Los pacientes ancianos polimedicados constituyen el principal grupo de riesgo de incumplimiento terapéutico. Los pacientes mayores de 65 años  que ingresan en el Servicio de Medicina Interna de nuestro hospital consumen ambulatoriamente una media de 7.29 fármacos según un estudio realizado en el 2007, lo que se traduce en una polifarmacia difícil de manejar y que puede llevar en muchos casos al incumplimiento terapéutico. Así, mediante este proyecto se pretende proporcionar ayuda para la correcta toma de la medicación a los pacientes ancianos seleccionados, mediante la entrega de sistemas de dispensación personalizados de medicamentos, que se dispensan junto con información oral y escrita sobre su medicación, al alta. Los requisitos para recibir el pastillero fueron, inicialmente los siguientes:

  • Pacientes > 70 años.
  • Autonomía en la toma de medicación.
  • Paciente incumplidor. La adherencia al tratamiento farmacológico se determina a partir del test de Morisky Green Levine.
  • Apoyo familiar o de otro tipo para la preparación del pastillero.
  • Toma de más de 5 medicamentos al alta.

En un principio se intentó realizar la selección de ancianos candidatos mediante el test de adherencia de  Morisky Green Levine, que ha mostrado su validez en la valoración de la adherencia de los pacientes al tratamiento antihipertensivo. En nuestra población anciana a estudio, se detectó cierta falta de aplicabilidad de este test con la sensación de pérdida de pacientes candidatos, probablemente por el desconocimiento de los pacientes de su mala adherencia, por lo que se ampliaron los requisitos para recibir los sistemas de dispensación personalizados de medicamentos, haciendo que su entrega fuera más ágil y, seguramente, más real. Así, los requisitos fueron los siguientes:

  • Pacientes > 90 años, con más de 3 medicamentos.
  • Pacientes 80-90 años con más de 5 medicamentos.
  • Pacientes 70-80 años con más de 5 medicamentos y no adherentes al tratamiento farmacológico. 

Todos ellos deberán ser igualmente autónomos en la toma de los medicamentos y deberán tener apoyo para la preparación de los pastilleros.

Este proyecto se pudo llevar a cabo gracias a la aprobación de un proyecto de mejora de la calidad, cuyos fondos fueron destinados a la adquisición de los sistemas de dispensación personalizados de medicamentos.

FARMACÉUTICO DE ENLACE INTEGRADO EN PLANTA

La integración del farmacéutico en las plantas de hospitalización permite además colaborar en otras áreas de la atención al paciente, en este caso, del Servicio de Medicina Interna. Se favorece la comunicación y la coordinación entre los profesionales sanitarios implicados, tanto equipo de enfermería como facultativos especialistas, mejorando, agilizando y haciendo más seguro y eficiente el uso de los medicamentos en los pacientes. Esta integración viene apoyada por múltiples estudios. En la revisión sistemática realizada por Kaboli PJ et al9, se concluye que la adición del “farmacéutico clínico” mejora la calidad, la seguridad y la eficiencia de la atención sanitaria en el ámbito hospitalario, sin evidencia de daño.

Esta comunicación, ha favorecido, asimismo, una asistencia más completa en pacientes con patologías concretas, pertenecientes al Servicio de Medicina Interna no hospitalizados, tales como pacientes infectados por el VIH o el virus de la hepatitis C, consiguiendo una asistencia multidisciplinar e integral de los mismos, profundizando en la adherencia al tratamiento, en la correcta toma de los medicamentos, en el estudio y manejo de la seguridad de los mismos y en conseguir la máxima eficiencia de sus tratamientos.  

Asimismo, ha aumentado notablemente la actividad de farmacovigilancia, labor obligatoria para todos los profesionales sanitarios, de manera que se ha incluido la notificación de sospechas de reacciones adversas en la práctica diaria habitual. El farmacéutico de enlace colabora, por tanto, en la elaboración y notificación de las mismas, mediante el sistema de la tarjeta amarilla, obteniendo la información, o bien a partir de los informes de alta elaborados por los especialistas o bien por comunicación directa del facultativo responsable del paciente.     

CONCLUSIONES

La coordinación y la comunicación directa y activa entre los distintos profesionales sanitarios implicados en la asistencia de los pacientes, aumenta la calidad de la atención sanitaria de los mismos. Así, la integración del farmacéutico de enlace en las unidades de hospitalización, permite abordar de manera más integral distintos aspectos de los procesos farmacoterapéuticos, colaborando en actividades dirigidas a la obtención de un uso seguro y eficiente de los medicamentos. Asimismo, acerca la labor del farmacéutico a los pacientes hospitalizados, facilitando y expandiendo la atención farmacéutica en el hospital.

Por tanto, la implantación del programa de farmacéuticos de enlace en nuestro Servicio de Medicina Interna y el trabajo conjunto con el farmacéutico nos parece una idea que surgió de manera muy acertada, consiguiendo y evolucionando una actividad muy satisfactoria, importante y adecuada para la atención de los pacientes que atiende nuestro Servicio.         

BIBLIOGRAFÍA 

  1. Alfaro-Lara ER, et al. Metodología de conciliación del tratamiento farmacológico en pacientes pluripatológicos. Aten Primaria. 2013. http://dx.doi.org/10.1016/j.aprim.2013.07.002 (consultado el 10-10-13).   
  2. Durán-García E, Fernandez Llamazares CM, Calleja-Hernandez MA. Medication reconciliation: passing phase or real need? Int J Clin Pharm 2012 Dec;34(6):797-802.  
  3. Pérennes M, Carde A, Nicolas X, Dolz M, Bihannic R, Grimont P, et al. Medication reconciliation: an innovative experience in an internal medicine unit to decrease errors due to inacurrate medication histories. Presse Med 2012 Mar;41(3 Pt 1):e77-86.
  4. Delgado O, Martínez I, Crespí M, Serra G. Conciliación de la medicación: asumamos la responsabilidad compartida. Farm Hosp. 2008;32(2):63-4.  
  5. Gamundi MC, Sabín P, directores. Documento de consenso en terminología y clasificación de los programas de conciliación de la medicación. Ediciones Mayo; 2009. 
  6. Delgado E, Muñoz M, Montero B, Sánchez C, Gallagher PF, Cruz-Jentoft AJ. Prescripción inapropiada de medicamentos en los pacientes mayores: los criterios STOPP/START. Rev Esp Geriatr Gerontol. 2009;44(5):273-279.  
  7. Fick DM, Cooper JW, Wade WE, Waller JL, Maclean R, Beers MH. Updating the Beers Criteria for Potentially Inappropiate Medication Use in Older Adults. Arch Inter Med. 2003;163:2716-2724.       
  8. Gómez V, coordinador. Ministerio de Sanidad y Consumo. Subdirección general de Atención Primaria. Utilidad terapéutica de los medicamentos financiados por el Sistema Nacional de Salud. Madrid: Instituto Nacional de la Salud. Subdirección General de Coordinación Administrativa; 2001.        
  9. Kaboli PJ, Hoth AB, McClimon BJ, Schnipper JL. Clinical Pharmacist and Inpatient Medical Care. Arch Intern Med. 2006;166:955-964.