Dolor Abdominal y Síndrome del Ligamento Arcuato

MªT.Carrasquer Pirla, P. Fanlo Mateo, S. Clemos Matamoros, V. Duro Suárez, U. Gutiérrez Urtasun
Servicio de Medicina Interna “B”. Complejo Hospitalario de Pamplona.

Presentamos una mujer de 74 años entre cuyos antecedentes patológicos destaca HTA diagnosticada en 2005 con tratamiento farmacológico, manteniendo cifras tensionales dentro de rango normal; lumbociatalgia izquierda por hernia discal (hernia a nivel D12, L1 diagnosticado por RMN); gastritis crónica activa; reflujo gastro-esofágico y colelitiasis.

Ingresa de forma programada desde Consultas Externas de Medicina Interna por sintomatología consistente en dolor abdominal localizado en hemiabdomen superior y, ocasionalmente irradiado hacia zona posterior y cervical, de unos 2 meses de evolución aproximadamente. Refiere aparición del dolor en relación con las ingestas e intensificación postprandial del mismo, acompañado de hinchazón y pesadez gástrica. La duración aproximada es de 2 horas, cediendo de forma autolimitada, y sin presentar clara mejoría con analgésicos. A demás asocia un cuadro constitucional con pérdida de 3 Kg. en 8 meses. Acudió al Servicio de Urgencias en una ocasión, donde se realizó Ecografía abdominal sin objetivar patología, por lo que fue dado de alta.

A la exploración presentaba auscultación cardíaca rítmica, sin soplos; auscultación pulmonar con Murmullo Vesicular Conservado, sin ruidos respiratorios añadidos. El abdomen era blando y depresible, doloroso a la palpación en epigastrio y ambos hipocondrios, sin palpación de masas, ni visceromegalias. Presentaba peristaltismo aumentado, sin signos de peritonismo. Destacaba la auscultación de un soplo sistólico grado II-III en la zona de epigastrio. Exploración neurológica anodina.

En cuanto a las pruebas complementarias; el ECG mostraba Ritmo sinusal, con FC de 65 lpm y eje horizontal, en la Radiografía de Tórax no se evidencia patología respecto a controles previos. La analítica sanguínea mostraba un hemograma normal, con buena función renal e iones dentro de rango. Función tiroidea normal. Destacaban marcadores de autoinmunidad (ANA, ANCA, Ac Mi-1/Mi-2 positivos) en relación con su patología de base (Dermatomiositis).

Durante su ingreso en Medicina Interna, se realiza nuevamente Eco abdominal que muestra dilatación de asas de intestino delgado (hasta 2 cm de diámetro) hiperperistálticas con mínimo contenido de líquido libre entre ellas, en probable relación con cuadro gastro-entérico. Se solicita Tránsito Intestinal que revela un buen vaciado gástrico, sin alteraciones morfológicas, tránsito intestinal rápido con asas de intestino delgado de morfología y calibre normal.

estenosis de tronco celíaco por impronta de Ligamento Arcuato

Finalmente se solicita TAC abdominal que muestra estenosis de tronco celíaco por impronta de Ligamento Arcuato. Ramas de arteria mesentérica de calibre fino sin imágenes de estenosis ni aneurisma.

Se consulta con el servicio de Cirugía General y dado que el éxito quirúrgico depende de la experiencia del facultativo y, ante la baja frecuencia de la patología se decide tratamiento conservador y sintomático, por lo que la paciente es dada de alta con seguimiento en consultas externas.

DISCUSIÓN

El Síndrome del Ligamento Arcuato hace referencia a la compresión del tronco celíaco por una banda fibrosa (ligamento Arcuato medio) que conecta los pilares del diafragma. Se caracteriza por la triada clínica de dolor abdominal postprandial junto con pérdida de peso y soplo abdominal. La etiología es desconocida (probablemente congénita). El diagnóstico se realiza por exclusión, siendo básicamente un hallazgo casual en las necropsias (en 1/3 de pacientes con una edad media sobre 47 años) con predilección masculina. La confirmación diagnóstica se realiza con Eco-doppler o arteriografía.

En la literatura consultada varía la clínica, o bien se asocia a cuadros abdominales crónicos inespecíficos o a otras variedades clínicas y/o psicológicas.

En cuanto al tratamiento, el definitivo es quirúrgico por laparoscopia, aunque no siempre alivia la sintomatología. Los factores que favorecen un buen resultado quirúrgico (según un estudio no extrapolable a la población general) son: dolor abdominal postprandial (81% de curación); edad entre 40-60 años (77% de curación); pérdida de peso mayor o igual a 10 Kg. (53% de curación); no antecedentes psiquiátricos (40% de curación). Las técnicas quirúrgicas utilizadas son descompresión y dilatación vs reconstrucción o, compresión extrínseca sin dilatación. En cuanto a los resultados postquirúrgicos, el 53% de los pacientes permanecen asintomáticos tras 9 años de cirugía descompresiva y el 78% de los pacientes permanecen asintomáticos tras 9 años de cirugía con descompresión y revascularización.

Morfología S. de ligamento arcuato

BIBLIOGRAFÍA