Trombosis Vena Mesentérica Superior y del eje Esplenoportal

Autores: Garzarán Tejeiro, Ana; Vicario Bermúdez, Juana María; Caballero Castro, Julien; Fonseca López, Cherpentier, Gracia Sánchez, María Pilar; Fernández Alamán, Amalia Inmaculada.

Introducción/objetivos

La trombosis de la Vena Mesentérica Superior asociada a trombosis del Eje venoso Espleno-Portal es una entidad poco frecuente y con elevada morbimortalidad. El 80% de los pacientes presentan un factor predisponente asociado. Está claramente ligada a estados de hipercoagulabilidad. El cuadro es insidioso con dolor abdominal progresivo, lo que lleva a una consulta tardía. Requiere de un alto grado de sospecha clínica y el apoyo de los métodos por imágenes, ya que, en general, la isquemia intestinal no es considerada como diagnóstico diferencial en la evaluación de pacientes con abdomen agudo, a menos que los signos de infarto intestinal sean obvios. La mortalidad asciende hasta un 50%, dependiendo, entre otros factores, del momento en que es efectuado el diagnóstico. El tratamiento se basa en la anticoagulación precoz y la cirugía en los casos en que esté indicada.

Método

Presentamos el caso de un paciente de 59 años de edad que como antecedentes personales no presenta alergias medicamentosas conocidas. Como factores de riesgo cardiovascular exfumador desde hace 22 años. En seguimiento por aumento de transaminasas en el Servicio de Digestivo desde el año 1993. Crisis gotosa de repetición. Como intervenciones quirúrgicas intervenido de bursitis en codo derecho hace 3-4 años. Sin tratamiento habitual.

Ingresa en nuestro servicio por cuadro febril de hasta 38ºC, de predominio vespertino, de unos 7 días de evolución; acompañado el primer día de dolor abdominal difuso, y posteriormente de dolor abdominal en piso abdominal superior de forma ocasional, así como pérdida de 2 kg de peso. Sin otra sintomatología acompañante.

Exploración física anodina.

Resultados

Dentro de las pruebas de laboratorio se realizan hemograma, coagulación, bioquímica, gasometría venosa, marcadores tumorales, serologías, urocultivos, hemocultivos, coprocultivos, Toxina Clostridium Difficile negativas. Se realiza radiografía de tórax con imagen sugestiva de lesión extrapleural en lóbulo inferior izquierdo en proyección anteroposterior, con radiografía de abdomen normal. Siguiendo con el estudio como pruebas de imagen se le realiza TC Tórax y Abdomen Superior, en la que los hallazgos significativos se hallan en el abdomen superior, donde se aprecia aumento de calibre y defecto de relleno de la vena mesentérica superior de unos 10-12 cm, del confluente Espleno-Mesentérico, de la Vena Porta y sus ramas derecha e izquierda, con algo de realce periférico; todos ellos hallazgos compatibles con trombosis del Sistema Porta. Además se aprecia aumento de densidad de los tejidos grasos peripancreáticos, mesentéricos y retroperitoneales. Hígado y bazo muestran áreas de aspecto geográfico, de menor realce relacionadas con zonas de infartos venosos incipientes o áreas de alteración de la vascularización. En el tórax se aprecia una lesión parietal extrapulmonar y extrapleural con densitometría de tejido adiposo y homogénea, compatible con lipoma extrapleural. Se realiza Ecografía Abdominal para la confirmación de los hallazgos abdominales, donde se reafirma la presencia de trombosis de la Vena Mesentérica Superior; Trombosis de la Porta Común y rama derecha, con permeabilidad parcial de la rama izquierda. Trombosis de la rama aferente al bazo con presencia de flujo venoso intraesplénico.

Posteriormente ante dichos hallazgos se realiza estudio de Síndrome Antifosfolípidos (SAF), confirmándose su presencia.

Discusión

Escasa frecuencia de debut del SAF como Trombosis Mesentérica-Espleno-Portal, como en nuestro caso particular.

Conclusiones

Aunque la frecuencia de asociación es baja, existen casos descritos como nuestro caso en particular. El pronóstico de la trombosis de la Vena Mesentérica Superior es variable, dependiendo de la causa, tiempo de evolución y oportunidad de tratamiento. La terapéutica anticoagulante precoz antes del inicio de la gangrena, junto al tratamiento de la causa subyacente, pueden llevar a buenos resultados.