Talidomida en la Enfermedad de Clarkson.

Gráfico

G Barreiro, MV Egurbide, JJ Alonso, A Cánovas, C Aguirre.
Servicio y Cátedra de Medicina Interna. Hospital de Cruces. Vizcaya.

Introducción: La enfermedad de Clarkson (hiperpermeabilidad capilar sistémica recurrente) fue descrita por dicho autor en 1960 (1). Es una entidad muy infrecuente, con alta tasa de mortalidad y edad media de presentación de 37,2 (21-69) años. Consiste en episodios recurrentes (24-48 horas) de edema, shock, fracaso renal, hemoconcentración, hipoproteinemia severa (por el escape capilar de proteínas de hasta 900.000 daltons), rabdomiolisis, síndrome compartimental y la presencia de una gammaptía monoclonal acompañante (IgG kappa casi siempre) (2).

Caso clínico: Varón de 58 años, sin antecedentes de interés, que ingresa en la UCI de nuestro Hospital por cuadro brusco de shock, fracaso renal y edemas. A la exploración destacaban datos de shock y edemas en miembros inferiores. En la analítica destacaba: poliglobulia (hematocrito >72%, Hb 22,4 g/dL), fracaso renal (urea 79 mg/dL, creatinina 2,3 mg/dL), proteinas totales 2,4 g/dL. Se detectó así mismo una gammaptía IgG Kappa. A los 2 meses nuevo ingreso con cuadro similar, pero más leve, y un tercer episodio otro mes más tarde. Tras el diagnóstico de enfermedad de Clarkson se inició tratamiento preventivo con Terbutalina y Teofilina. Pese al mismo, tuvo otras 3 crisis que requirieron nuevos ingresos. A los 9 meses del inicio de dicha pauta y, considerando que no era efectiva, se cambió por Talidomia (200 mg/día) con reducción progresiva de la dosis hasta 50 mg/48 horas sin tener ninguna crisis tras 2 años de terapia (ver gráfico).

Discusión: este cuadro infrecuente y dramático tiene un diagnóstico diferencial con el shock anafiláctico y el angioedema, asociado a déficit o disfunción de C1 inhibidor. Semeja al cuadro clínico producido en los pacientes que reciben terapia con interleukina 2. El tratamiento de la crisis consiste en: infusión de volumen con vigilancia del edema pulmonar, inotropos y, finalmente,  diuréticos en la fase de reabsorción del edema. La Terbutalina asociada a Teofilina fueron propuestas por Droder et al en 1992 como primera línea de terapia preventiva al estabilizar las membranas, antagonizando el efecto de las citoquinas y protegiendo del escape de macromoléculas (3). La Talidomida (4), por su conocido efecto modulador de las citoquinas, fue propuesta en 2003 como terapia (a propósito de un único caso). Nuestra experiencia la avala, ya que la respuesta a Talidomida ha sido espectacular y prolongada.

Bibliografía:

  • Clarkson B, Thompson D, Horwitz M, et al. Cyclical edema and shock due to increased capillary permeability. Am J Med 1960;29:193-216.
  • Sala-Mateus C, de Febrer G, Sotorra O, Bertran N, Castro A. Síndrome de hiperpermeabilidad capilar generalizada. An Med Int 1997;14:247-249
  • Droder RM, Kyle RA, Greipp PR. Control of systemic capillary leak síndrome with aminophyline and terbutaline. Am J Med 1992;92:522-526.
  • Staak JO, Glossman JP, Esser JM, et al. Thalidomide for capillary leak síndrome. Am J Med 2003; 115:332-334

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